Los indicadores son instrumentos de medición que permiten evaluar el desempeño de las personas, las empresas y los países en el proceso económico, la ciencia económica ha desarrollado un sinnúmero de estos instrumentos en función de poder cumplir con su misión, poder asignar eficientemente los recursos en pro de poder satisfacer la mayor cantidad de necesidades humanas.
Uno de los indicadores más conocido y utilizado es el Producto Interno Bruto (PIB), este es un indicador que cuantifica la producción de bienes y servicios

dentro de una economía. A nivel general, en un país la producción se compone del Consumo, la Inversión, el Gasto Público y las Exportaciones netas, el reto de los países es distribuir esos componentes de forma tal que permita la mayor producción de bienes y servicios, puesto que así se estaría garantizando la posibilidad de satisfacer la mayor cantidad de necesidades humanas.
Este indicador lo construye el Banco Central de Venezuela (BCV), del cual hace reportes trimestrales, semestrales y anuales, todos disponibles en su sitie web. De acuerdo a último reporte trimestral, el PIB para los meses enero, febrero y marzo del presente año registró un incremento de 4,5% con respecto a idéntico periodo del año 2010. Esto quiere decir que en el primer trimestre de 2011 se produjo mayor cantidad de bienes y servicios en la economía venezolana en comparación al año pasado.
De acuerdo a las cifras los sectores no petroleros de la economía incrementaron su producción de bienes y servicios en 5,2% en comparación las industrias relacionadas a la actividad petrolera redujeron su producción en 1,8%.
Loa anterior producto de la acción combinada tanto del sector público como privado de la economía que incrementaron su producción en 3,6% y 4,6% respectivamente. Revisando los resultados por sectores de la economía se aprecia que experimentaron crecimiento, Comercio (10,4%), Servicios de transporte y almacenamiento (7,8%), las Comunicaciones (8,0%), Manufactura (7,6%), Servicios generales prestados por el Gobierno (7,6%), Instituciones financieras (5,6%), los Servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler (3,9%), Servicios comunitarios, sociales y personales (3,7%) y Electricidad y agua (3,3%). Sólo el sector construcción siguió en caída y se desplomó en 7,6%.
Entre las razones de este resultado, el BCV señala la mayor disponibilidad de divisas como el factor fundamental en la recuperación económica, es decir, la recuperación de los precios del barril de petróleo permitió ofrecer mayor cantidad de divisas, vía Cadivi y Sitme, a los agentes económicos, y estos a su vez pudieron comprar más insumos para la producción de bienes y servicios.
El crecimiento económico siempre es bienvenido, porque hay mayor disposición de bienes para la satisfacción de necesidades, sin embargo, este crecimiento es insuficiente, puesto que la producción de bienes y servicios en la economía venezolana está a niveles de 2008, es necesario seguir creciendo para que la recuperación sea robusta.
Las cifras muestran que la economía venezolana sigue estrechamente más vinculada al sector petrolero, y no a su producción, puesto que está sigue cayendo, sino a los precios del barril, variable que los venezolanos no tenemos control sobre ella, porque se fija en el fragor de la lucha en los mercados internacionales.
Lo peligroso de esta situación es que siempre está latente una posible caída de la economía mundial, que empuje a la baja el precio del barril de petróleo, y con ello la economía, lo que se traduce en menos bienes y servicios a disposición de la población y por ende mayor necesidades insatisfechas.
